| |     latinica | english  
Насловна
Historia de Serbia

Datos importantes de la historia serbia

Fundación del primer estado – siglo VIII
Independencia – alrededor de 1166
Fundación del Reino – 1217
Conquista otomana – 1459
Primer Levantamiento Serbio contra los Turcos – 15 de febrero de 1804
Primera constitución – 15 de febrero de 1835
Reconocimiento internacional – 1878
Fundación de la Monarquía de Serbios, Croatas y Eslovenos – 1918
Fundación de Yugoslavia Socialista – 1943
Desintegración de Yugoslavia – 1991 a 1995
Desintegración de Serbia y Montenegro – 5 de junio de 2006

Serbia Medieval (siglo VIII a XIV)

Los Serbios poblaron varios territorios de los Balcanes en los principios del séptimo siglo de nuestra era, formando siete regiones tribales:

– Rascia (actualmente oeste de Serbia y  norte DE Montenegro)
– Bosnia (hasta el siglo XII no se distinguía de Rascia)
– Zachlumia (Hercegovina de oeste)
– Travunia (Herzegovina del Oeste)
– Pagania (Dalmacia central)
– Doclea/Zeta (territorio actual de Montenegro)

Los primeros príncipes serbios fueron Vlastimir, Višeslav, Radoslav y Prosigoy. Hasta ese entonces todo el territorio adoptó el cristianismo. En Zeta, Montenegro actual, Bodin recibió del Papa la corona (los primeros registros de esto datan del siglo X). Los gobernantes se intercambiaban y el estado aceptó la protección principal del Imperio Bizantino, lo que no era el caso con la enemiga Bulgaria. Más tarde, Serbia se liberó de la dominación bizantina.

El primer estado serbio unido fue bajo el régimen de Časlav Klonimirović a mediados del siglo X en Rascia, mientras en la primera parte del siglo XI se nota en Zeta el ascenso de la dinastía Vojisavljević. Finalmente, a mediados del siglo XII, Rascia se revela de nuevo bajo la dinastía Nemanjić, la cual llevará a Serbia a la época de oro, la cual durará más de tres siglos y formará un estado balcánico fuerte, alcanzando su cúspide a mediados del siglo XIV durante el gobierno del Emperador Stefan Dušan, antes de la caída definitiva bajo los Turcos Otomanos. Como ultimo estado serbio, cayó Zeta bajo los turcos en el año 1499.

En el año 1170, luego de la lucha entre los hermanos Nemanjić por el trono, Stefan Nemanja, el fundador de la dinastía Nemanjić, subió al poder y empezó a renovar al estado serbio en el territorio de Rascia.  A veces con apoyo de Bizancio, el Gran Zupan (titulo a nivel de un príncipe) Stefan Nemanja amplió su estado conquistando los territorios en el Este y en el Sur y también la costa y a Zeta. Dentro de sus alcances como gobernador, el Gran Zupan prestaba mucha atención a la construcción de monasterios. Sus aportaciones son los monasterios de San Jorge Pilares, de Studenica en Rascia y el monasterio Chilandar en la Montaña Sagrada Athos.

Stefan Nemanja heredó a su segundo hijo Stefan, mientras al primogénito Vuk, le fue entregado el poder sobre Zeta. El hijo menor de Stefan Nemanja, Rastko, se hizo monje y adoptó el nombre de Sava, dedicando todas sus fuerzas a la propagación de la fe dentro del pueblo serbio.  Ya que en estos tiempos la Iglesia Romano-Católica mostraba intenciones de expandir sus influencias a los Balcanes, Stefan aprovechó esta circunstancia para que el Papa le otorgase la corona real y así se convirtió en el año 1217  en el primer monarca serbio. Su hermano Sava logró que los Bizantinos otorgaran a la Iglesia Serbia autocefalía y en el año 1219 se convirtió en el primer arzobispo serbio. De esta manera, Serbia se benefició con dos formas de independencia, la secular y la religiosa.

La siguiente generación de los gobernantes serbios – los hijos de Stefan el Primer Coronado – Radoslav, Vladislav y Uroš II, marcó el período de estancamiento en la estructura estatal. Los tres reyes fueron algo dependientes de los países vecinos – Bizancio, Bulgaria y Hungría. Las relaciones con Hungría tenían un rol muy importante, ya que Dragutin, heredero del rey Uroš I, se desposó con una princesa húngara. Luego, cuando Dragutin había abdicado a favor de su hermano menor Milutin, el rey húngaro Ladislaus IV le regaló tierras en el noreste de Bosnia, las regiones de Sirmia y Moesia y la ciudad de Belgrado, mientras él mismo logró conquistar y anexar los territorios en noreste de Serbia. De esta manera, todos estos territorios se convirtieron por primera vez  en parte del Estado Serbio.

Bajo el gobierno del rey Milutin, Serbia se hace más fuerte, a pesar del hecho de que a veces tenía que lidiar en tres frentes diferentes. El rey Milutin era un diplomático hábil y acostumbraba arreglar matrimonios entre diferentes dinastías. Él mismo se casó en cinco ocasiones con princesas húngaras, búlgaras y bizantinas. Ha sido reconocido por la edificación de iglesias, dentro de las cuales están algunos de los ejemplos más grandes de la arquitectura  serbia medieval: Gračanica en Kosovo, la iglesia en el monasterio de Chilandar, la iglesia de St. Arcángel en Jerusalen. Por sus méritos, el rey Milutin ha sido proclamado santo, a pesar de su vida disipada. Su trono lo heredó su hijo Stefan, posteriormente llamado Stefan Dečanski. El extendió el reino, conquistando en el Este la ciudad de Niš y sus alrededores y Macedonia en el Sur. Stefan Dečanski se mostró como un heredero digno de su padre. En Metojia construyó el monasterio Visoki Dečani, un ejemplo monumental en la arquitectura serbia medieval.

Serbia, la cual gozaba de una gran reputación política, económica y cultural en Europa de la Edad Media, alcanzó su máximo esplendor a mediados del siglo XIV durante el reinado de Stefan Dušan (1308-1355), quien fue rey serbio (1331-1345) y emperador de los serbios y griegos (1346-1355). Ésta era la época del Código de Dušan, que construyó la base legal para el nuevo imperio serbio medieval y era como tal, algo único dentro de los regímenes feudales europeos de aquel entonces. El Canon Legislativo de Santo Sava   y el Código de Dušan como bases legales y los frescos en los muros de monasterios y su arquitectura de la Edad Media que adornaban las tierras serbias, se consideran símbolos eternos de la civilización del pueblo serbio. El emperador Dušan expandió al doble el territorio de su imperio, conquistando los territorios del Sur, del Sureste y del Este, a costa del Imperio Bizantino. Le heredó su hijo Uroš, llamado El Débil, como emperador (1355-1371), pero el atributo de su sobrenombre se puede entender ya que se refiere a la situación del imperio, el cual se hundía levemente en la anarquía feudal. Este período marca también el surgimiento de una nueva amenaza: el sultanato de Turquía Otomana que poco a poco se expandía de Asia a Europa, conquistando primero al Bizancio y luego a otros países de los Balcanes. 

Serbia bajo la conquista de los otomanos (siglo XIV a XIX)

Los Turcos derrotaron al ejército serbio en dos batallas determinantes, en el río Martitza 1371, donde  fueron derrotadas las fuerzas de los príncipes macedonios, y en la batalla del Campo de Kosovo 1389, donde las tropas, bajo el comando del príncipe serbio Lazar, el más influyente gobernador serbio de aquel entonces, fueron derrotados catastróficamente. La Batalla Kosovar determinó el destino de Serbia, ya que después de ella, no quedó en Serbia suficiente ejército para competir contra los turcos. Era un período sumamente inestable, en el cual gobernaba el hijo del principe Lazar, el déspoto Stefan Lazarević. El fue una verdadera nobleza europea, un líder militar y además un poeta. Junto a él gobernaba también su familiar Djuradj Branković, quien tenía su sede en el Norte, en la fortaleza de la ciudad de Smederevo. Los turcos seguían con la ocupación y finalmente conquistaron el territorio completo de Serbia en el año 1459, cuando cayó la ciudad de Smederevo. Así se quedó Serbia bajo el régimen otomano durante casi cinco siglos. Los turcos  persiguieron a los gobernantes serbios y determinaron exterminar a todos los lideres sociales. Ya que el Imperio Otomano se fundaba en la religión musulmana, los serbios cristianos prácticamente vivían como esclavos, fueron maltratados, humillados y exploatados. Como consecuencia de esta situación, los serbios abandonaban poco a poco  sus aldeas y se retiraban a los lugares escondidos de las montañas y allí vivían criando ganado y dedicándose humildemente a cultivar la tierra.

Los países poderosos de Europa, en primer lugar Austria, llevaban muchas batallas en contra de Turquía apoyandose en los serbios, los cuales vivían bajo la conquista turca.  Durante la guerra Austro-Turca (1593-1606), los serbios organizaron 1594 un levantamiento armado en el territorio de Banato. Como represalia, el sultán turco quemó los restos mortales de Santo Sava – lo más sagrado para todos los serbios. Los serbios también formaron un frente de levantamiento en Herzegovina, pero, cuando Austria firmó la paz con Turquía, los serbios sufrían mucho por los actos de revancha turca. Este hechos se convirtieron a práctica común, la cual prevaleció hasta siglos posteriores.

Durante la Guerra Grande (1683-1690) entre Turquía y la Alianza Sagrada, que lidereaba el Papa junto a Austria, Polonia y Venecia, a los serbios se les impulsaba para que se levantaran en contra de los turcos, así que muy pronto las rebeliones y las formaciones de los haiduques se expandieron en los Balcanes del Este, desde Montenegro y la costa de Dalmacia hacía el rio Danubio y Vieja Serbia (Macedonia , Rascia , Kosovo y Metojia). Sin embargo, cuando las tropas austriacas empezaron a retirarse del territorio serbio, los austriacos apelaban al pueblo serbio para que se retirara con ellos hacia el Norte, a los territorios austriacos. Obligados a escoger entre la revancha turca y la vida en un país cristiano, los serbios dejaban en forma masiva sus hogares y migraban hacía el Norte, guiados por el patriarca Arsenije Čarnojević, (la Primera Migración de los Serbios). Muchos territorios serbios del Sur, Rascia, Kosovo y Metojia y parcialmente Macedonia, se quedaron vacíos, por lo que los turcos se aprovecharon de la situación  para islamizarlos. Los resultados de estos procesos son notables hasta la fecha.

También algo muy importante ocurrió en los años 1716-1718 cundo en el territorio donde habitaban los serbios, desde Dalmacia y Bosnia y Herzegovina, hasta  Belgrado y las orillas de Danubio, el príncipe Eugenio de Saboya  inició la nueva guerra entre Austria y Turquía . Los serbios se pusieron de nuevo al lado de Austria. Después de firmar la paz en la ciudad de Požarevac, Turquía perdió todos sus territorios a lo largo del rió Danubio, la parte norteña de Serbia y Bosnia, las partes de Dalmacia y el Peloponesio.

La última  guerra Austro-Turca (1788-1791) fue conocida como la Guerra de Dubica, donde Austria de nuevo apoyaba a los cristianos en Bosnia en sus rebeliones. Después de ésta, no hubo guerras hasta el siglo XX cuando acontecen las caídas de estos dos poderosos imperios.

Serbia moderna (1804-1918)

La resistencia serbia en contra de LA dominación otomana se despertará más fuerte a principios del siglo XIX mediante la Primera y la Segunda Revuelta en los años 1804 y 1815. El Imperio Turco ya sufría una crisis interna profunda sin remedio para un restablecimiento. Esta situación se reflejaba mucho en las naciones cristianas que vivían bajo su régimen. Los serbios promovieron no solamente una revolución nacional, sino también una social, así que Serbia lentamente empezó a emparejarse  con los países europeos adoptando los criterios sociales burgueses. Las revueltas y posteriormente las batallas en contra del Imperio Otomano resultaron en la formación del Principado Independiene de Serbia, el cual en el año 1878 logra el reconocimiento internacional.

Este período se caracterizó por el intercambio de dos dinastías que se descienden de Karadjordje Petrović, el comandante de la Primera Revuelta Serbia, y Miloš Obrenović, el comandante de la Segunda Revuelta Serbia. El progreso de Serbia resulta en un incremento general de la economía, cultura y arte, gracias a la política prudente estatal y al envió de gente joven al extranjero para que se educaran en las capitales europeas. Todos ellos se regresan con un espíritu y un sistema de valores renovado. El nuevo momento de la transformación de esta anterior provincia turca, es la proclamación del Reino de Serbia en el año 1882.

En la segunda parte del siglo XIX, Serbia ya pertenece al sistema de los países europeos, se forman los primeros partidos políticos y así fortalece la vida política de Serbia. El golpe estatal en el año 1903  trae al trono serbio al rey Petar I, el nieto de Karadjordje, abriendo en Serbia el camino de la democracia parlamentaria. Este rey liberal, quien fue educado en los países europeos, tradujo la obra de John Stewart Mill “Sobre la libertad” y ofreció a su país una constitución democrática. El inició el periodo del goberno parlamentario y de la libertad política, lo que será interrumpido con el inicio de las guerras de liberación. Las Guerras de los Balcanes (1912-1913)  dieron por terminado el poder turco en los Balcanes. Turquía fue impelida hacia atrás del Bósforo y en los territorios de la cual se retiró, se formaron diferentes países balcánicos.

El atentado al príncipe heredero austriaco Francisco Fernando de Habsburgo en Sarajevo en el año 1914 , hizo que Austria tomara como excusa este hecho para atacar a Serbia y ésto significó el inicio de la Primera Guerra Mundial. El ejército serbio defendía al país con valentía y ganó varias batallas importantes, pero luego fue superado por las fuerzas de Alemania, Austro-Hungría y Bulgaria y forzado a retirarse del territorio serbio, se marchó en invierno con su rey Pedro I a través de las montañas de Albania hacia el Mar Adriático. Después de la recuperación en la isla de Corfú, el ejército serbio regresa a la batalla en el frente de Tesalónica apoyada con las fuerzas de los aliados, que eran Francia, Inglaterra, Rusia, Italia y América del Norte. En esta guerra, Serbia perdió 28% de su población general y 58% de  su población masculina. Una pérdida de la cual nunca pudo recuperase. Este hecho es la contribución serbia a la victoria de las fuerzas aliadas y a la transformación de Europa y del mundo, después de la Primera Guerra Mundial.
 

Serbia como parte de Yugoslavia (1918-1991)

Serbia ha sido la parte de Yugoslavia del año 1918 al año 1991 y ésto se puede devidir de la siguente manera:

Reino de Yugoslavia (1918-1941)

La Segunda Guerra Mundial (1941-1945)

Yugoslavia socialista (1945-1991)

Desintegración de Yugoslavia (1991-1995)

Reino de Yugoslavia (1918-1941)

Cuando se terminó la Primera Guerra Mundial y cayeron los imperios Austro-Húngaro y Otomano, se proclamó el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos en el mes de diciembre de 1918. La idea para que los Eslavos del Sur se reuniesen en un solo estado, Yugoslavia,  nació desde hace mucho tiempo en los círculos intelectuales de estos tres pueblos, pero las fuerzas políticas en Europa por mucho tiempo no permitían que se realizara.  Al principio, los políticos croatas también rechazaban esta idea de formar un nuevo país unificado.

El Partido Campesino Croata (HSS), guiado por Stjepan Radić y luego por Vlatko Maček,  con el tiempo se convirtió a un partido muy grande, que luchaba por los intereses nacionales croatas. Según la opinión de sus representantes, un país yugoslavo no ofrecía una solución considerable para la cuestión nacional croata.

Para evitar que el estado siguiera debilitándose, el Rey Aleksandar I prohibió la existencia de los partidos políticos nacionales, tomó el poder ejecutivo y dio al país el nombre de Yugoslavia, lo que en serbio significa los Eslavos del Sur. El rey esperaba que los intentos del separatismo y del nacionalismo se pudiesen debilitar. Sin embargo, se sufrió un cambio en las relaciones internacionales. En Alemania e Italia, el Nazismo y los Fascistas tomaron el poder y por otro lado Staljin se convirtió al gobernador absoluto en la Unión Soviética. Ninguna de estas tres naciones poderosas apoyó la política del Rey Aleksandar. Mientras los primeros dos países pedían una revisión de los convenios firmados después de la Primera Guerra Mundial, los Soviéticos trataban, por un lado de recuperar sus influencias en Europa y por otro ser más activos en la política exterior. Para sus planes, Yugoslavia y su Rey Aleksandar I, como un eje fuerte de la política yugoslava, fueron un obstáculo.  

Durante la visita oficial a Francia en el año 1934, el Rey Aleksandar I fue muerto en un atentado en Marsella por los miembros de una organización extremista nacionalista búlgara, la cual tenía la intención de anexar a su país los territorios yugoslavos a lo largo de la frontera al Sur y al Este, contando con el apoyo de los Ustashá, quines pertenecían a una organización separatista fascista croata. Con el apoyo y presión de la Italia fascista y la Alemania nacionalista, el líder croata Vlatko Maček logró en el año 1939 conseguir la formación de la Banovina de Croacia, una provincia administrativa. Se acordó que Croacia seguiría como parte de Yugoslavia, pero ella apresuradamente construía una identidad política independiente, en sus relaciones intencionales.

La Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias (1941-1945)

En el principio de los años 40, Yugoslavia se encuentra rodeada por enemigos. Con la excepción de Grecia, los demás países firmaron pactos con Alemania o con Italia. Hitler presionaba a Yugoslavia para que se anexara a las Potencias del Eje. El gobierno estaba preparado para firmar un compromiso con Hitler, pero la disposición de la población fue distinta. Las manifestaciones del pueblo en contra del fascismo provocaron una reacción brutal. Las fuerzas aéreas alemanas bombardearon Belgrado y algunas otras ciudades grandes de Serbia en el mes de abril de 1941. Las potencias del Eje ocuparon y sin piedad despedazaron Yugoslavia. Las partes norteñas del país, junto con Bosnia y Herzegovina se convirtieron en un país nacionalista marioneta llamado el Estado Independiente Croata donde gobernaban los Ustashá. A Serbia la ocuparon las tropas alemanas, las partes del Norte fueron tomadas por Hungría  y los territorios en el Este y en el sur ocuparon los búlgaros. Kosovo y Metojia se anexaron a Albania, a la cual apoyaba la Italia fascista. También Montenegro perdió sus territorios, siendo ocupado por las tropas italianas. Eslovenia fue dividida entre Alemania e Italia y también tomaron las islas en el Mar Adriático.

Tomando el ejemplo de Alemania, el Estado Independiente Croata levantó campos de concentración y cometió genocidio terrible, matando a 750 mil personas entre serbios, judíos y gitanos. Este holocausto fue antecedente histórico y  político de la guerra civil que ocurriría cincuenta años después en Croacia y Bosnia y Herzegovina y que dio como resultado la desintegración de Yugoslavia (1991-1992). Los hechos crueles de las fuerzas alemanas y la política genocida del régimen croata de los ustashá, provocó una resistencia serbia muy significativa. Los serbios se levantaron en contra del gobierno genocida croata y en contra de la desintegración de Yugoslavia por los Nazis. Muchos se integraron a las fuerzas de los partisanos, de la Armada Nacional de Liberación, liderada por Josip Broz Tito, apoyando así la victoria de los Aliados. A finales del año 1944, apoyados por la Armada Roja, los partisanos liberaron Serbia y en el mes de mayo de 1945 al resto del país. Serbia y Yugoslavia perteneces a los países que sufrieron más perdida en la guerra, 1,700,000 almas murieron, o bien, 10.8% de la población. La pérdida nacional estaba en aquel entonces valuada en 9.1 mil millones de dólares.

República Socialista Federativa de Yugoslavia (1945-1991)  

Mientras la guerra todavía no terminaba, en el año 1943 se anunció el cambio revolucionario del sistema social y estatal: suprimir la monarquía y proclamar la república. Josip Broz Tito se convirtió en el primer presidente de la nueva Yugoslavia Socialista. El país, que anteriormente era preponderantemente agrícola, se transformó a un país industrial de medio rango y obtuvo una reputación en la política internacional cuando apoyó el proceso de descolonización en el mundo y tomó el liderazgo en el Movimiento de Países No Alineados. Yugoslavia Socialista se fundó como un estado federativo con seis repúblicas: Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina, Macedonia y Montenegro, y con dos provincias autónomas: Voivodina y Kosovo y Metojia, las cuales al mismo tiempo eran partes integrales de Serbia. En la distribución administrativa de este tipo y por las causas históricas, los serbios como mayoría en la nación yugoslava, vivían en las seis repúblicas y en ambas provincias autónomas. La intención de obtener poder pleno para las repúblicas, a costa de la federación, fue muy intensa después de la promulgación de la Constitución en el año 1974, la cual estimulaba la expansión del nacionalismo y secesionismo croata, esloveno, musulmán y albanés.
   
Desintegración de Yugoslavia (1991-1995)

En los años 1991 y 1992, Eslovenia, Croacia y Bosnia y Herzegovina se separaron violentamente de Yugoslavia, mientras Macedonia lo hizo de una manera pacífica. La desintegración de Yugoslavia fue apoyada por las potencias internacionales, las cuales aprobaron el derecho de autodeterminación a todas las naciones yugoslavas, excepto a aquellos serbios que vivían dentro de estos estados federales que se separaron. Muy pronto, los estados secesionistas fueron reconocidos a nivel internacional, a pesar de que violaron el principio de inalterabilidad de las fronteras de un país soberano y sin cumplir a los criterios previstos para un reconocimiento internacional. Serbia y Montenegro decidieron pertenecer en la federación, por lo que ests dos repúblicas en el Parlamento en Belgrado, el día 27 de abril de 1992 adoptaron la constitución de la República Federal de Yugoslavia y de tal manera confirmaron el derecho a la continuidad del país que anteriormente se había fundado el día 1° de diciembre de  1918.

Desintegración de la constitución política de Serbia y Montenegro (2006)

En el mes de febrero de 2003, la República de Serbia y la República de Montenegro adoptaron una nueva Carta Constitutiva, mediante de la cual la República Federal de Yugoslavia se transforma a la Asociación de Serbia y Montenegro. Esta Carta Constitutiva dio a ambas repúblicas el derecho de decidir, dentro de los tres años siguientes y mediante un referéndum, si decidían quedarse con esta constitución política. La República de Montenegro se aprovechó de este derecho y en el mes de mayo de 2006, mediante un referéndum, proclamó la independencia, quedando concretada el día 5 de junio de 2006. El Parlamento en Belgrado tomó posteriormente la decisión de que la República de Serbia es un estado independiente y el heredero legal de la Asociación de Serbia y Montenegro.


Versión para Imprimir
Sobre Serbia
Información básica
Capital de Serbia
Símbolos Nacionales e Himno de la República de Serbia
Historia de Serbia